Cómo potencializar tu PyME estudiando la licenciatura en Administración de Empresas

15 / 10 / 2018

En México, el 99.8%, según Forbes, del total de las empresas son consideradas PyMES que, en su conjunto, aportan 78% de los empleos del país, esto es una cifra representativa y que nos da una buena idea de lo importante que es procurar las condiciones fiscales, sociales, económicas y administrativas para que los micro empresarios.

Chica trabajando en casa

Las actividades económicas en todos sus niveles constituyen una base fundamental para los sistemas económicos nacionales debido a la influencia que tiene para dinamizar la economía, promueven la competitividad e innovación y, además, impulsan la generación de empleos y trabajos; sin duda, son una de las llaves para mantener el avance, el progreso y la paz social.

Una de las mejores formas de estar a la vanguardia y obtener los conocimientos para poder impulsar a las empresas es cursar la carrera de Administración de Empresas en UNIR. Aquí sabemos de la importancia de la profesionalización de los microempresarios y es por ello que ofertamos esta carrera que podrás cursar en plan flexible donde obtendrás habilidades y conocimientos asociados a ámbitos como contabilidad y auditoría, finanzas y mercadotécnica, relaciones industriales, recursos humanos, entre otros.

El empleo es uno de los mayores activos que los gobiernos pueden ofrecer a la sociedad; pueden incentivarlo a través de la inversión extranjera, sector público con el aumento de la burocracia y la implementación de programas públicos, pero sobretodo, la creación de oportunidades para que puedan nacer pequeñas y medianas empresas, mejor conocidas en México como: changarros.

En nuestro país si bien es cierto que existen empresas trasnacionales, grandes, pequeñas y micro. En su conjunto, las dos últimas sostienen la economía y producción mexicana, pagan los sueldos de una gran cantidad de personas y ayudan en el desarrollo económico de otras tantas familias de manera directa o indirecta.

En esta misma dirección, en México, el 99.8%, según Forbes, del total de las empresas son consideradas PyMES que, en su conjunto, aportan 78% de los empleos del país, esto es una cifra representativa y que nos da una buena idea de lo importante que es procurar las condiciones fiscales, sociales, económicas y administrativas para que los micro empresarios sigan apostando por emprender en sus propios negocios y empresas.

La mayoría de estas empresas se dedican a la prestación de servicios, comercio, manufactura, por mencionar algunas y vaya que han ayudado a dinamizar la economía mexicana, descentralizar la concentración de actividades económicas respecto a las grandes ciudades llevando el esperado progreso a comunidades que antaño, contaban con la suficiente mano de obra, mas no con las condiciones para que las empresas colocarán ahí sus sedes. Es así como poco a poco han ido sorteando los obstáculos que se les presentan, sin embargo, existen retos que aún deben ser atendidos de manera urgente para permitir la consolidación de estas PyMES. Ejemplo de lo anterior es que, según Forbes, en el Reporte de Crédito de las Micro, Pequeñas y Medianas empresas en México se ha identificado que el 66% de las empresas con dos años o menos de vida tiene ventas que no superan los quinientos mil mensuales y no solo eso, sino que la tendencia que se muestra conforme avanza el tiempo, dice Forbes, arroja a un preocupante 44% de las empresas con más de cinco años de vida sigue sin superar los quinientos mil pesos. La pregunta medular es simple y sencilla: ¿por qué no crecen las empresas?

La respuesta tampoco es muy difícil de imaginar. La falta de crecimiento puede estar asociada a un desconocimiento de estrategias de mercado que permitan impulsar la marca, carecen de las herramientas adecuadas para identificar las necesidades del cliente, crear objetivos a corto, mediano y largo plazo que realmente seas alcanzables o por que no son conocidos por el mercado.

Sin duda abarcar y resolver todas y cada una de las variantes antes mencionadas requieren de conocimientos, a veces técnicos, a veces especializados y  a veces ambos. Sin duda, la gran mayoría de los microempresarios han desarrollado habilidades gerenciales y competencias asociadas a la pronta resolución de conflictos y han logrado mantener funcionando a sus empresas, pero llega un momento donde deben hacerse del conocimiento que les permita dar el siguiente paso y consolidar a su empresa y convertirla en una organización más grande y compleja cuyas utilidades sean mucho más grandes que las que han obtenido a ese momento.

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