El método Ikigai es una herramienta de autoconocimiento que te ayuda a identificar tu propósito profesional combinando pasión, talento, valor y mercado. Se usa para tomar mejores decisiones sobre carrera, estudios y trabajo alineados con lo que te motiva y te hace crecer.

El método ikigai es una filosofía japonesa que te ayuda a encontrar un equilibrio entre lo que amas, en lo que eres bueno, lo que el mundo necesita y aquello por lo que te pueden pagar. Es decir, es un apoyo visual para encontrar un propósito de vida.
Tanto en el ámbito académico como en el laboral, esta herramienta sirve para orientar la elección de carrera y modalidad. Usando este método podrías descubrir que lo que necesitas es estudiar Licenciaturas en línea o Maestrías en línea, como las que ofrece UNIR México.
¿Te gustaría usar este método para reforzar tu vocación? En este blog, te explicamos qué es ikigai y cómo construir tu propio diagrama de ikigai para aplicarlo en la búsqueda de tu carrera profesional.
Qué es el método ikigai
La palabra ikigai proviene de la isla de Okinawa, Japón. Se desglosa en iki (vida) y gai (valor o mérito). Por lo tanto, para responder qué significa ikigai, debemos recurrir a su traducción, que es la razón de vivir o aquello que hace que valga la pena levantarse por la mañana.
Entonces, tomando en cuenta la raíz del término, el método ikigai consiste en una intersección de cuatro pilares que definen nuestra satisfacción personal y profesional:
- Lo que amas, tus pasiones e intereses naturales.
- Tus habilidades, talentos y competencias técnicas.
- Las demandas del mercado laboral y las necesidades de la sociedad.
- La viabilidad económica de tus actividades.
De acuerdo con la psicóloga japonesa Michiko Kumano (2018), el ikigai es un estado de bienestar que surge de la devoción a las actividades que uno disfruta, lo que también trae consigo una sensación de realización. 1
¿Por qué equilibrar la balanza?
Cuando los cuatro elementos anteriores se cruzan, dan lugar a conceptos secundarios que experimentamos en nuestra vida laboral, en ocasiones de manera incompleta:
- Pasion, que mezcla lo que amas y actividades en las que eres bueno.
- La misión, que no es más que el cruce entre lo que amas y lo que el mundo necesita.
- La vocación donde se une lo que el mundo necesita y por lo que te pueden pagar.
- La profesión que define en lo que eres bueno y por lo que te pueden pagar.
Ejemplos de ikigai
Hay ejemplos de ikigai aplicados a diferentes perfiles profesionales. En estos tres escenarios es posible usar esta filosofía para definir rutas educativas y laborales:
1. El perfil tecnológico y social
Una persona con gran habilidad para la programación (en lo que es buena) y que disfruta resolver acertijos lógicos (lo que ama). Si nota que las empresas deben digitalizar sus procesos para ser competitivas (lo que el mundo necesita) y decide cursar una carrera de Ingeniería o Tecnología (por lo que le pagarán), habrá encontrado su ikigai en el desarrollo de software con impacto social.
2. El profesional de la educación
Alguien que tiene la paciencia y claridad para explicar un tema (en lo que es bueno) y siente satisfacción ayudando a otros a crecer (lo que ama). La sociedad actual demanda educadores capaces de manejar entornos digitales (lo que el mundo necesita). Al profesionalizarse y obtener un título oficial con una especialización en uso de tecnologías, podrá acceder a puestos directivos o de diseño curricular bien remunerados (por lo que le pagarán).
3. Emprendimiento
Hay quienes prefieren emprender un negocio, por ejemplo, un emprendedor que ama la ecología, es excelente organizando equipos y tiene la iniciativa para crear una consultoría que ayude a las empresas a cumplir con las normas ambientales.
¿Cómo hacer un ikigai?
Aprender cómo hacer un ikigai requiere de honestidad y de introspección activa. Es un ejercicio de mapeo personal que puedes hacer siguiendo estos pasos:
Crear el diagrama
Para crear el diagrama, debes dibujar cuatro círculos grandes que se superpongan entre sí. Cada círculo representa uno de los cuatro elementos fundamentales.
Llena los círculos
Para completar tu diagrama de ikigai, responde a las siguientes cuestiones sin modificar tus respuestas o minimizar tus logros:
- ¿Qué actividades haces sin que te importe el paso del tiempo? ¿Qué temas investigarías gratis?
- ¿Qué elogios recibes con frecuencia de tus colegas o jefes? ¿En qué tareas eres más eficiente que el promedio?
- ¿Qué problemas ves en tu comunidad o en tu industria que nadie está resolviendo?
- ¿Qué servicios o conocimientos están contratando hoy en día las empresas?
Recuerda: no temas al resultado, sé siempre honesto contigo.
Identificar las intersecciones
Observa dónde se cruzan tus respuestas. Si encuentras una actividad que aparece en los cuatro círculos, este es tu punto de equilibrio. Es muy probable que, para alcanzar ese centro, necesites reforzar el círculo que indica en qué eres bueno a través de la formación académica.
¿Cómo usar el método ikigai para descubrir tu profesión?
Lo siguiente es pasar a la acción. Si tu análisis del diagrama de ikigai arroja que tu vocación está en la gestión de proyectos, pero te falta técnica, es el momento de buscar maestrías en línea que te ayuden a mejorar esta área de oportunidad.
Valida tu ikigai en el mercado laboral
La efectividad de lo que es el método ikigai depende de tu honestidad y de datos reales. No basta con “querer algo”, debe existir una validación externa:
- Consulta fuentes oficiales como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para conocer los sectores con mayor crecimiento en México. Busca algo que encaje con ellos o, si es un sector “saturado”, busca qué podría distinguirte del resto.
- Al elegir una institución para estudiar una especialidad, investiga y asegúrate de que tu formación tendrá validez oficial.
- No temas ajustar tu diagrama. El ikigai es dinámico y puede evolucionar conforme adquieres nuevas experiencias.
Recomendaciones para tu búsqueda profesional
- Encontrar el equilibrio perfecto toma tiempo. Puedes empezar por equilibrar dos círculos y trabajar hacia los otros dos.
- Busca capacitación constante porque la educación es el puente entre lo que amas y en lo que eres bueno.
- Hablar con personas que ya se desenvuelven en esa área puede darte una visión realista de lo que el mundo necesita.
Al tomar decisiones respecto a tu formación académica, recuerda que el equilibrio entre tu pasión y la realidad del mercado es la clave para una vida profesional exitosa. Consulta las licenciaturas y maestrías de UNIR y decídete a ser parte de los profesionistas que moldearán el futuro de nuestro país.
Referencias bibliográficas:
1 Kumano, M. (2018). On the concept of well-being in Japan: Feeling shiawase as hedonic well-being and feeling ikigai as eudaimonic well-being. Applied Research in Quality of Life. https://link.springer.com/article/10.1007/s11482-017-9532-9







