Cinco modelos psicopedagógicos, los estilos cognitivos de cómo se aprende

Una pregunta frecuente hoy en día en el ámbito académico y familiar es ¿cómo aprendo?

La Psicopedagogía encuentra una respuesta a esta pregunta en los estilos cognitivos. Hay varios modelos que nos incursionan en el asunto. Cada uno trae su propia visión y perspectiva de cómo captamos, atendemos, comunicamos, sintetizamos, inferimos organizamos, planeamos… la información desde nuestras “cadaunadas”.

Los estilos cognitivos son esas maneras esenciales que cada uno tenemos para aprender, que son parte de nuestra personalidad y desarrollamos a lo largo de la vida.

¿Una probadita? Cinco modelos

Barbe y Swassing nos hablan de las vías sensoriales: kinestesia, visual, auditivo que son los sentidos que mayormente utilizamos para aprender. Aquí encontramos que todos utilizamos de los tres, cada uno en diferente intensidad, siendo uno el que generalmente predomina.

Gregorc se encamina a cómo recibimos y organizamos la información para luego utilizarla:

  • De manera concreta – secuencial: precisa, exacta, organizada, estable, convencional.
  • De manera abstracta – secuencial: analizando, siendo objetivo, estructurado y lógico.
  • Siendo concreto – al azar: pronto para procesarla, con intuición y curiosidad, creativa y con iniciativa a la aventura.
  • El abstracto – al azar: con idealismo y sentimentalmente, con sensibilidad y empatía.

Witkin plantea cómo recibimos la información y cómo la comunicamos a los demás.

Las personas analíticas se enfocan en los detalles, siguen instrucciones con precisión, estiman el tiempo con facilidad y requieren tener todo a la mano para iniciar, haciendo un plan.

Quienes son globales toman la idea principal, atendiendo pocos detalles, requieren que las instrucciones se les repitan y se les dificulta calcular el tiempo y ordenar la información, brincan de uno a otro tema.

Los Dunn habla de las preferencias para generar un ambiente que facilite aprender. Factores como la iluminación, la ventilación, el sonido ambiental, la posición corporal, el consumo de alimentos y lo que nos dicta nuestro reloj interno en cuanto a horarios óptimos y descanso. Explican que el entorno físico interrelacionado con las necesidades fisiológicas es individual y se tiene que crear para promover y motivar el aprendizaje.

Lawrence expone su idea de hábitos mentales fundamentada en Jung. Todos los seres humanos nos movemos por ciertos patrones que nos caracterizan. Al los extrovertidos les gusta la variedad y la acción, realizar actividades y ver resultados. Los introvertidos prefieren la calma y el tiempo para pensar. El sensorial atiende por sus sentidos la información, le disgusta lo nuevo, prefiere lo que sabe. Al intuitivo le atrae lo nuevo, busca lo que hay detrás de la experiencia. Los pensantes buscan lo lógico, presta atención a las ideas más que a las personas. Los sensibles toman decisiones por sentimientos y emociones, predice cómo se sienten los demás, valoran la armonía. La persona perceptiva prefiere lo espontáneo, con pocos planes, lento para decidir. El individuo juicioso requiere tener el control, rápido para tomar decisiones, se apega al deber ser.

Con este menú de modelos te puedes conocer más a fondo, ¡anímate a hacerlo!